Branded content para dummies: 15 términos que hay que conocer

Martes 24, 17:00. Cita en las oficinas de la marca.

Hora, día, lugar. Todo estaba fijado. Íbamos a presentar a la compañía los 44 contenidos que cada mes nuestro equipo de editores elabora para su blog, y escuchar lo que sus directivos tenían que contarnos sobre el rediseño de la página web y la puesta en marcha de su nueva estrategia de Inbound Marketing.

Con poco más de 30 días trabajando en el mundo del Branded Content, y fichada con la misión de velar ante todo por la calidad de los contenidos que identifica a los proyectos de marca de Social Media, antes de la reunión, pasé algunas horas buceando en Internet y descargando PDFs que me dejasen más clara la terminología que durante las últimas semanas iba primero escuchando y más tarde empleando.

Si con ocasión de las entrevistas que tuve que realizar antes de conseguir el puesto me había detenido a leer sobre las diferencias entre Branded Content y Product Placement o entre Inbound y Outbound Marketing, para no presentarme del todo perdida, el día a día en el trabajo y mis incursiones en la Red me había hecho descubrir muchos otros conceptos y palabrejas. ¿Ejemplos?  Buyer persona, engagement, CTA (Call To Action), leads, ratios de conversión, share of voice, top of mind, funnel

DummyAsí que, con mucha teoría y algo de práctica, me presenté junto a mis compañeros en las oficinas de nuestro cliente. Y no estábamos solos. A los directivos de la propia compañía, había que sumar los responsables del cambio de diseño, su gente de SEO, la flamante agencia de Inbound Marketing; en total, una decena larga de personas que venían a hablar de su libro.

Y hablamos y hablaron. Y todo parecía encauzado a los ojos y oídos de una novata como yo hasta que se pusieron sobre la mesa las tres palabras mágicas: “TOFU, MOFU y BOFU”. Al escucharlas, mi (falsa) seguridad, mis ganas de participar, mi propósito de parecer uno de ellos, todo se fue al traste.

Lejos de emular a los protagonistas de las novelas, en vez de retreparme, me encogí, desaparecí, me camuflé con el tapizado de la silla, evite el contacto visual… ¡Dios!, ¿por qué no había escuchado con más atención los consejos de mi amiga vegetariana?  ¿de qué estaban hablando?

Y mientras que me hacía a mí misma esas preguntas, alguien más ducho, y con menos miedos que yo, planteo en voz alta la gran duda: “¿Qué tiene que ver la comida oriental con todo esto?” Y yo me retrepé en mi silla, como los protagonistas de las novelas, y sonreí, y comprendí que podía ser uno de ellos, que todavía no sabía, pero que algún día, sí, algún día, en vez de 15, manejaría los 149 términos que hay que conocer, los 287 o los 459. Ya veréis.

Coordinadora Editorial Periodista y optimista por decisión propia, me acabo de incorporar al mundillo del Social Media tras unos cuantos años trabajando en revistas de TI. De gustos nada sofisticados, disfruto andando, comiendo, viendo la tele, leyendo, durmiendo, escapándome al cine, con los míos… Lo que no impide que, al final de cada mes, el saldo de mi cuenta esté temblando tanto como el de mis allegados más sibaritas. Perfil de Google+ de Celia Almorox