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Seguimos hablando de tendencias: ¿qué nos depara el 2017 en Branding?

Terminamos el año hablando de tendencias en redes sociales y ahora es el turno del branding, os dejamos unos apuntes sobre lo que pensamos que definirá el 2017 en materia de creación y construcción de marca que hemos compartido con nuestros compañeros en la IAB.

Coherencia entre decir y hacer

Las marcas que no sean coherentes deberán prepararse para afrontar crisis en el futuro. Los usuarios disponen ya de herramientas para conocer las diferencias entre lo que se dice y lo que se hace, y las incoherencias y el posicionamiento que no estén respaldados por acciones reales se verán penalizados.

Marcas más allá de la representación gráfica

Las marcas se van a convertir fundamentalmente en experiencias, que como decíamos en el punto anterior deben ser coherentes. Las estrategias de contenidos ayudan a consolidar el posicionamiento y a dotarle de realidad.

Simplicidad y minimalismo: menos es más

Abandonado cualquier vestigio de barroquismo, 2017 será el año de la simplicidad en el branding. Gráficamente continúa la tendencia de que cada vez más marcas dependan solo de su isotipo y releguen a aplicaciones secundarias -o eliminen- la wordmark y apoyos visuales recargados. También se simplificarán las arquitecturas de marcas, haciéndolas más sencillas y homogéneas para el consumidor/usuario, incluso unificando marcas a nivel internacional. Los mensajes también ganarán en sencillez y claridad con el objetivo de transmitir directamente el beneficio.

Debranding

Las marcas más fuertes podrán renunciar a componentes de su identidad visual para ser más flexibles o personalizarse de cara a los usuarios.

Modern-retro

Las marcas recuperarán su patrimonio histórico sentimental, uniendo las posibilidades técnicas del presente con los recuerdos de las marcas del pasado, tanto gráficamente (recuperando logos antiguos o haciendo rebrandings con toques clásicos) como en sus mensajes. Fusión de lo antiguo y lo moderno con lo mejor de ambos mundos.

Experiencias personalizadas y humanas

Las marcas tienden a volverse más personales. Hablan de tú a tú con los usuarios, todo es más humano y auténtico. La difusión y publicidad es menos artificial y más real, con testimonios auténticos y UGC (user generated content).

Experiencias virtuales

Las marcas se relacionan cada vez más con sus públicos en espacios virtuales y los usuarios demandarán lo mejor de ellas en todos los ámbitos, no sólo el físico. La realidad virtual -tras el despegue de 2016- vivirá un nuevo renacer en 2017 gracias al desarrollo de esta tecnología y a su implantación definitiva a todos los niveles. La RV será una potente herramienta de comunicación, diseño y creación de experiencias también al servicio de las marcas en la construcción de su identidad y posicionamiento. 

Marcas “que escuchan” y se adaptan

Se acabaron los “policías del branding”. Las marcas se hacen más flexibles para evolucionar escuchando a clientes y empleados. Incluso gráficamente los manuales dejan de ser tan normativos y pasan a ser más inspiradores, permitiendo que quienes crean materiales para la marca puedan ir construyéndola en el proceso, las marcas “escuchan” a sus comunidades dentro y fuera de la empresa.

Marcas que “se mojan”

Cada vez son más las marcas que se atreven a opinar de temas polémicos. Ikea y su campaña contra los deberes, Puleva por la definición de “madre” en el diccionario, Coca-Cola con las familias diversas… las marcas se suman al activismo social como un agente de cambio más y no tienen miedo de significarse con posturas definidas si eso les produce más engagement con su base de clientes mayoritaria.

Experiencias inmediatas y menos propiedad

Cada vez son más los que prefieren disfrutar que poseer y además queremos acceder a aquello que deseamos de forma inmediata. Muchas compañías dedicadas a la producción y venta de productos afrontan nuevos retos en la distribución o bien el cambio a nuevos modelos de servicio, todo ello propiciado por el desarrollo tecnológico y el cambio en los hábitos de consumo y compra. La gestión de intangibles y el valor asociado a la marca son críticos en el éxito de esta transición.