Conceptos de marketing que aprendí leyendo tebeos Bruguera

Los nativos digitales somos un poco arrogantes. A veces nos pensamos que hemos inventado todo en el marketing y no es así. Muchas de las técnicas que estamos utilizando hoy en día ya existían, quizás de un modo más primitivo, hace décadas. Y a veces las teníamos tan cerca como en los tebeos que leíamos.

Bruguera fue hasta finales de los 80 la mayor factoría de tebeos y revistas juveniles. Décadas de liderazgo en este sector y cientos de páginas semanales como soporte hicieron que esta editorial, fundada a principios de siglo con el nombre de El Gato Negro, innovase en marketing y branded content… quizás sin saberlo ni llamarlo así.

Repasemos algunas:

Brand placement

Antes de Farmacia de Guardia y Médico de Familia, las historietas de Bruguera ya habían integrado marcas comerciales junto a sus personajes. Y es que la ceguera desarrollada hacia los espacios de publicidad tradicional ya debía ser algo común en los años 60. A modo de carteles callejeros, los personajes pasaban junto a anuncios de chicles o de balones plásticos. Se trataba de historietas estándar de los personajes, no de tiras hechas a propósito para el anunciante. No llegaba a ser product placement, los personajes no interactuaban con el producto.

image

Native advertising

¿Qué contenido espera encontrar un usuario que compra una revista de tebeos? Pues historietas y tiras cómicas. Por eso no es raro que los anunciantes recurrieran a ello en sus anuncios. Como decía Mary Poppins, con un poco de azúcar el anuncio pasaba mejor.

denticlor

Incluso los personajes más populares de la casa, como vemos aquí con Zipi y Zape, se prestaban a protagonizar historietas en las que el producto anunciante era el protagonista:

potax

Branded content

En ocasiones, algunas historietas completas se hacían a medida de una marca: los personajes encarnaban sus valores y atributos. Es decir, lo que hoy en día llamaríamos branded content. Por ejemplo, el pegamento UHU encargó a Ibáñez, el autor de Mortadelo, una serie de historietas en las que un niño y su búho resolvían problemas gracias a la potencia de este pegamento.

Uhu

Incluso se daban casos que nos parecerían de locos: una bebida alcohólica, la Kina San Clemente, tenía su propia historieta protagonizada por el niño Kinito. Y es que en los 60, este vino se vendía como un aperitivo para niños:

Kinito

Autopromoción

La capacidad de transmitir mensajes a través de los tebeos era muy evidente para Bruguera. Por eso, además de utilizarlos como soporte publicitario, se llegaron a emplear para promocionar lanzamientos de la propia revista. Un ejemplo es esta página de 13 Rúe del Percebe de Ibáñez, que gira alrededor de la renovación de la revista.

tiovivo

Transmedia

Que una historia y sus personajes se desarrollen en varias plataformas no es nada nuevo. Desde siempre han existido tiras cómicas basadas en los personajes del cine y la televisión que más éxito tenían en ese momento. Como ejemplo, una serie sobre los personajes Chiripitifláuticos de finales de los 60 que se publicó en la revista Tele-Radio (vale, no era de Bruguera pero me permitís la licencia), donde de la mano de Peñarroya vivían aventuras nuevas supervisadas por el guionista del programa televisivo y creador de los personajes.

chiri

También podemos encontrar el caso contrario: los personajes más famosos de los tebeos daban el salto al mundo discográfico, a la TV o incluso a las películas. Todos conocemos las de Mortadelo y Filemón de los últimos años, así que para ilustrar este punto he elegido una joya más desconocida: la película en imagen real de Zipi y Zape a principios de los años 80. Algo inenarrable que, de forma bastante comprensible, muchos han intentado olvidar:

Programas de fidelización

Hoy en día todas las marcas quieren tener fidelizados a sus clientes, sea con una newsletter, haciéndoles miembros de sus redes sociales, con una revista… hace décadas Bruguera no era ajena a esto y puso en marcha clubs para sus lectores en los que podían conseguir regalos:

club

Encuestas de opinión

Las marcas que quieren pulsar la opinión de sus clientes hoy en día lo tienen más fácil con las redes sociales y demás canales de comunicación bidireccional. Pero en un sector tan opaco como el editorial, para saber qué opinaban los lectores había que hacer encuestas. Así Bruguera descubrió que sus personajes más populares eran Mortadelo y Filemón y Zipi y Zape, lo que les hizo darles más protagonismo y el lanzamiento de sus propias revistas y álbumes recopilatorios.

Conti 209

Responsable del departamento de Social Media Management En general, buen chico y mejor persona. Perfil de Google+ de Fernando de Córdoba